e El primavera se ha ido y nadie sabe como ha sido |Nativa
Skip to content


El primavera se ha ido y nadie sabe como ha sido

Escrit el 10/06/2011 per admin a la categoria Festivals de música, Ho deixo anar.
Tags:

Pour yourself another cup another cup another cup
and wait
I can’t wait forever

“Everybody’s song” Low, The great destroyer

Per Alicia Escobio

El final del Primavera Sound me produjo efectos paralelos al resultado electoral de las últimas elecciones. Igual que, aunque consciente en todo momento de que el PP sería el gran partido vencedor, me paseé por Plaza Cataluña, con la esperanza de que todo lo que se organizaba en la calle nos diera un golpe repentino y se superara de una vez el hastío general. Del mismo modo,  todos aquellos que acostumbramos a escuchar música en salas, o dónde se pueda, nos acercamos al Primavera Sound totalmente arrebatados por su increíble cartel, y con algunos apuntes de lo que sin duda, y aún tomándoselo con mucha calma, queriamos ver; para volver a recordar lo que es escuchar música en un festival.

¿cuántos conciertos vimos de principio a fin? O mejor, ¿cuántos fuimos capaces de disfrutar? Los optimistas, pueden hablar de cinco, en mi caso, posiblemente sean dos.

Bueno, macrofestival, 140.000 peregrinos, bien permiten  magnificar el nombre común. Y aunque el cartel me acerque a una especie de euroyeyé de noventeros, pienso, “ya soy mayor para festivales” No sin considerar, tras una ojeada muy superficial del alrededor, que las canas son de tónica más general que la adolescencia. ¿Puede ser entonces, que los festivales sean mayores para mí?

Podemos engañarnos al pensar que, por el precio con el que en una sala podríamos ver diez o doce grupos, el festival pone a nuestro alcance unos doscientos veinte. Sin embargo, y recapitulando a posteriori, ¿cuántos conciertos vimos de principio a fin? O mejor, ¿cuántos fuimos capaces de disfrutar? Los optimistas, pueden hablar de cinco, en mi caso, posiblemente sean dos. Así, un “qué hago yo aquí”, es uno de los interrogantes más comunes, cuando en casos como el concierto The National, te rodean otros cuarenta mil individuos, muchos de ellos muy desorientados. ¿Podríamos asegurar que en un Apolo o Bikini, o alguna de las escasas salas de conciertos que hay en Barcelona, apenas se hubiera llegado a quinientas personas?

Pero entonces, ¿qué papel tiene la música en un festival? Quizás simplemente un gran poder aglutinador ¿Es esto necesario?

Me vienen a la cabeza cuestiones de sostenibilidad, en las que obviaré meterme, a pesar de ser un tema muy actual y de gran preocupación gubernamental en Barcelona.

Acotar el número de asistentes es una necesidad para propiciar el disfrute de una programación de calidad. No se trata aquí de hacer un alegato de la seriedad con la que se ha de afrontar la música. El ocio, es importante y disfrutar de amigos y música en un espacio exterior, un ideal. Pero pensar en alternativas, que no nos destrocen los pies, quizás sea una utopía a nuestro alcance.

La Comunidad de Madrid, habla de propiciar itinerarios por salas de conciertos, con la excusa de que la crisis pone difícil a los usuarios, el pagar unos doscientos euros por una entrada a un festival. El caso del Primaveraclub, antecesor del ‘Primavera en los bares’, puede ser una muestra de algo parecido. Por otro lado, los centros de arte y museos, comienzan a dar cabida a la música contemporánea “independiente” (muy entrecomillado, pero para que nos entendamos todos), casi conscientes de que el arte sonoro de los sesenta es algo que se ha tornado obsoleto, en el momento en el que cualquier niño con un teléfono, ya es capaz de poner a prueba cualquier ruidismo. En el CCCB, programas como el MP7, surgieron de la reflexión sobre nuevos formatos en torno a la música; o siguiendo esta línea, la Fundació Miró, también ha caído en la cuenta de que sin duda la música no se puede dejar al margen de las tendencias artísticas contemporáneas.

Mientras vamos adaptando nuestra imaginación a lo que podría ser,  lo que nos queda es un verano repleto de festivales, que a falta de alternativas, siempre pueden servirnos de inspiración.


Una resposta

Si vols pots seguir els comentaris per RSS.

  1. Manel Gris says

    Que quants individus van escoltar un concert de principi a fi? La pregunta exacta és més patètica: quants individus avui dia escolten UNA SOLA CANÇÓ de principi a fi? Perquè una de les seqüel·les més evidents de l’era de l’hipervincle – i de la distribució/streaming de la música a Internet – i del consum “per consumir” és que la gent no només passa de la idea d’ordre que cada artista té en gravar les seves obres (i amb això el concepte d’àlbum, potser per reivindicar), sinò que en té prou amb una somera escolta que gairebé mai arriba al final de cada track. Escolten 1 o 2 minuts, i després fan clic. A una altra cosa. I et podria aportar dades estadístiques del meu espai a Reverbnation, no és una sensació.



Pots escriure HTML senzill

Trackback?



Arxius

Authors

Què és Indigestió?

Indigestió és una organització professional, i no-lucrativa, creada el 1995, que treballa, des de Barcelona, per promoure la cultura musical, des de la perspectiva del ciutadà. El nostre eix principal no és la promoció dels artistes o el negoci musical, sinó l’aprofundiment en les relacions entre la societat i els artistes. Ah, i també tenim una medalla del FAD!

Contacte

Mail to info(a)indigestio.com

Política de privadesa

Donen suport

mininativa és una publicació d'mininativa subjecta a una llicència Creative Commons ( BY NC ND )