Nat_32 maig_juy_06 Laura Sangrà
Anímic. La eterna melancolía
Cuando la tristeza otoñal se une con la música nace Anímic. Ganadores del Joventut 2005 que otorga Sona 9 al grupo con mayor proyección, estos cinco amigos de Esparraguera son la nueva promesa de lo que algunos han tildado de pop folk catalán. Para los que aún no lo tienen claro, su disco autoeditado niunúvol les disipará las dudas.
¿Cómo empezó todo?
LOUISE: Núria y Ferran ya llevaban tiempo tocando, pero creo que aun no habían encontrado el sonido que buscaban. Allí es donde aparecimos los demás, Zuma y yo ya les conocíamos un poco y ellos buscaban bajista, lo mío fue más bien por necesidad de hacer algo y me convencieron de que debía cantar. Lo de Juanjo fue extraño, apareció un día como salido de otro planeta y le invitamos a quedarse para dar su toque surrealista al grupo. A partir de allí todo se ha unido de manera natural.
Define vuestra música.
FERRAN: En Anímic hacemos un poco lo que nos da la gana, nuestra música es una mezcla de las experiencias e influencias que ha tenido cada uno de nosotros. Nuestras canciones suenan a folk, a pop, a electrónica, a punk, a country, a teatro, drama y comedia. Se trata de expresar lo que sentimos en cada momento.
El xilofón de juguete que usáis, ¿delata nostalgia pueril o escasez económica?
LOUISE: Fue el método de convencimiento para que yo me uniera al grupo, y funcionó, creo que con eso te lo explico todo. Además, ¡hay xilófonos más caros que suenan peor!
¿Qué supuso ganar el premi Joventut del Sona 9 2005?
JUANJO: A nivel personal supuso una alegría. –Venga, muy bien, muchas gracias–. A otros niveles de momento supone poco, pero bien.
¿Han dicho de vosotros que sois la banda sonora del eterno otoño y el tiovivo de la melancolía. ¿Estáis decididos a implantar el mal rollo entre la juventud del país o hartos de canciones alegres?
LOUISE: Creo que todas las personas tienen un pequeño caos dentro suyo y que en la vida hay que encontrar la manera de canalizarlo. Nosotros para eso utilizamos la música. Me encantan las canciones alegres y me considero una persona que acepta su vida gracias a que las dudas, mis miedos, mi rabia y en definitiva mi caos interior, lo saco con mis canciones. Si esto crea mal rollo en algunas personas es porque tienen algo en su interior que les queda por comprender y aceptar. En cambio estoy segura de que alguien que disfruta de su vida, disfrutará con nuestras canciones. Así que débiles, ¡¡abstenerse!!
¿En qué os inspiráis para hacer los temas?
FERRAN: En nada en concreto y en todo en general. Te sientas a tocar un instrumento y él te habla y te da algo de que hablar. Te cuenta una historia que tú cuentas después. Nosotros no inventamos nada, sólo tocamos, cantamos y nos lo pasamos bien.
¿Por qué decidisteis trabajar con asmatik?
ZUMA: Surgió que nos hicieran proyecciones en un concierto nuestro cuando actuamos en un festival en el que ellos ponían imágenes para decorar. Nos enseñaron algunas de sus ideas y nos quedamos sorprendidísimos de la fuerte conexión que había entre nosotros.
¿Cuál es el punto de unión con asmatik?
ZUMA: Nosotros somos a las imágenes lo que ellos a la música. Se fraguó una buena amistad y somos inseparables para el directo. Han surgido otros proyectos, como poner banda sonora a uno de sus cortos.
Haríais una colaboración con…
FERRAN: Billy Holiday, Kurt Cobain, Serge Gainsbourg, Johnny Cash, Cristobal Colon, Nick Drake, Erik Satie, Eva Cassidy… Intentamos contactar, pero es imposible, deben tener la agenda muy apretada.
¿Próximos proyectos?
ZUMA: Grabar un disco, presentar niu-núvol el 19 de mayo en Sidecar y componer cuatro piezas musicales para una versión teatral de Alicia en el País de las Maravillas.
Asmatik. Sonido Visual
Dicen que la unión hace la fuerza. Pero en el momento en que el cuarteto de diseñadores de asmatik se alía con Anímic, la unión hace música para la vista y visuales para los oídos. La verdadera sinestesia se experimenta en sus conciertos.
¿Dónde se une lo visual y lo sonoro en los conciertos de Anímic+asmatik?
GENÍS: En el hecho de compartir un tiempo y un espacio con una misma intención. A partir de ahí no existe otra unión más que la que el espectador quiera darle. Estamos para unir imagen y sonido, es un proceso automático y del que disfrutamos.
¿Y todo lo demás?
GENÍS: El resto consiste en dar algo de unidad estética a cada tema. Intentamos encontrar una relación entre el tema de la canción, su atmósfera y nuestras imágenes, pero generalmente a la hora del directo eso es lo de menos… Depende del espacio, del público y de cómo nos sintamos los dos grupos en ese entorno.
¿Cómo definiríais lo que hacéis?
JUAN: Conciertos cinemáticos.
¿Las imágenes que usáis son propias?
JUAN: Algunas. Sampleamos y reciclamos de la misma forma que la música lo hace con melodías y ritmos. Los fragmentos provienen de archivos virtuales, como películas educativas de los años 60 y 70, cintas de super 8 de familia o amigos, secuencias fotográficas, animaciones propias o prestadas, dibujos hechos con ratón…
¿Cómo es el proceso de creación de los temas?
JUAN: Los temas, la música y las imágenes ya están creados. La imagen y el sonido van en paralelo y dialogan, a veces sin tener nada en común. Anímic crea estructuras sonoras y asmatik crea un acompañamiento visual acoplándose a esa estructura. Creamos microhistorias, un collage visual con los fragmentos que recopilamos.
¿Tiene algún sentido lo que hacéis?
GENÍS: Está claro que no.
¿Entonces…?
GENÍS: El sonido tiene el maravilloso poder de llevar a la imagen consigo.
El cine y la música.
GENÍS: Al oír un ruido se recrea la escena. Si se oye el silbido de una locomotora se ve la estación, pero si se ve la estación no se oye su silbido. No obstante el ojo inventa también, pero no inventa en el dominio de los sonidos mientras que los sonidos inventan en el dominio de la imagen.
¿Qué diferencia hay entre las visuales de un VJ y las que hacéis para Anímic?
JUAN: Quizás ninguna, se trata de lo mismo. Al final lo que hace cualquier VJ es un montaje en tiempo real como el que se hace en la posproducción de cualquier audiovisual. La diferencia está en cómo ves tu trabajo con respecto al otro. Tu experiencia personal te obliga en ese momento a poner una imagen o la otra o dejar la pantalla en negro. No se trata de diferenciar sino de observar. Los que van a los conciertos crean sus propias relaciones entre la música y el sonido. La diferencia estética es tan sólo una referencia para saber si debes o no abrir tu receptividad de forma plena.
¿Por qué decidísteis colaborar con Anímic?
GENÍS: Ellos ya habían pensado en trabajar la imagen, pero con la música ya tenían un espacio de exploración grande. Nosotros hacía tiempo que pensábamos en proyectar. Decidimos intentarlo juntos y luego, al hacernos amigos, todo fue mucho mejor.
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